Rafa Nadal a la final de la Copa Davis

Formando pareja de dobles con Feliciano López, el número uno culmina la remontada ante Gran Bretaña (7-6 y 7-6) y La Armada se medirá a Canadá por la Ensaladera.

España jugará la final de la Copa Davis ante Canadá tras remontar a Gran Bretaña (2-1) el sábado por la noche en otro día complicado y emocionante. De nuevo en el cruce decisivo, Rafael Nadal y Feliciano López vencieron a Jamie Murray y Neal Skupski, salvando cuatro bolas de set (una con 5-6, y otras tres en el tie-break) en un encuentro competido con más corazón que tenis, pero suficiente porque con eso, si es mucho, a veces basta. Lo de Feliciano fue impresionante en una noche para valientes; lo de Nadal, en cualquier caso, es de otro mundo: el número uno ha disputado siete partidos en lo que va de torneo (cuatro individuales y tres dobles) y los ha ganado todos en una exhibición de poder y compromiso como pocas se recuerdan. Este es un mensaje sin medianías, bien directo: aquí estoy yo para echarme el país a los hombros, y estad tranquilos porque puedo sostenerlo.

De entrada, una sorpresa que nadie esperaba: Nadal formó pareja con Feliciano en lugar de con Marcel Granollers, su compañero de los dos últimos dobles (ante Croacia y Argentina, ambos ganados) y el compañero con el que se había preparado a conciencia durante los días previos al estreno de la selección en el torneo. El cambio, obligado por los problemas físicos del catalán, puso a España ante un buen desafío porque Nadal y López nunca han terminado de entenderse en la pista (16 encuentros juntos, solo una vez en la Davis, y con derrota ante Italia en 2005), con la complicidad que exige esta modalidad para tener éxito.

“La ventaja de no jugar muchos dobles es que no tienes muchos automatismos cogidos de jugar en el deuce o la ventaja”, dijo luego Nadal. “Quizás es un poco más cómodo para mí el deuce porque tengo el drive en medio, pero no tengo ningún problema en lo otro”, prosiguió el balear. “Hemos hecho un partido sólido, sobre todo al saque. No les hemos roto el servicio, pero ellos tampoco, y eso en esta pista es vital porque te da la oportunidad de llevar el partido al desempate”, añadió. “Ahí se juega todo de una manera especial porque cada punto vale mucho, y entran en juego otros factores como los nervios o de estar acertados. Estamos muy felices”.

El domingo, La Armada tiene otra cita con la historia.