La Sabermetría

George Williams James. Bill James. Este personaje es un economista norteamericano egresado de la Universidad de Kansas que desde 1977 se ha dedicado a escribir sobre historia y estadísticas en el béisbol.

Ha escrito más de una docena de libros sobre el apasionante mundo de la pelota caliente. Sus escritos se convirtieron en una revolución al interior de la pelota, o por lo menos rompió los paradigmas que se manejaban hasta mas o menos la mitad de la década de los años setenta. Sus conocimientos lo llevaron ser asesor principal en la oficina de operaciones de béisbol de los Medias Rojas de Boston desde 2003 hasta hace un par de años. Con la aplicación de sus conocimientos, Boston logró cuatro anillos de Serie Mundial.

La Society for American Baseball Research (SABR, por sus siglas en inglés), organismo que se dedica, de manera científica a estudiar y analizar el beisbol, fue una entusiasta seguidora de los postulados de James. De ahí viene el nombre de Sabermetría, por el sonido parecido entre SABR y “Saber”. El término acuñado se le atribuye a Bill James, pero en sí no es sólo un nombre. Las nuevas métricas y análiticas del béisbol entrañan mucho más.

La Sabermetría, o analítica avanzada o estadísticas de nueva generación, como les quieran llamar, no son algo nuevo. Como ya se dijo, irrumpieron con fuerza desde mediados de los setenta y hoy son la principal herramienta de los dirigentes del béisbol moderno. En reciente entrevista al periodista venezolano Marcos Grunfeld, James dice que la analítica moderna no toma decisiones. Es solo información distinta al “librito” del manager. Es información adicional que puede darle una visión diferente al timonel. Según James, la llamada Sabermetría no solo no es entendida si no que muchas veces es mal interpretada.

Esta metodología no solo se usa para ayudar a tomar decisiones en el terreno de juego si no también se ha convertido en una herramienta indispensable en el proceso de reclutamiento y contratación de jóvenes prospectos y en la firma de jugadores ya experimentados dependiendo de las necesidades de los equipos. Gracias a las innovaciones propuestas por James y muchos de sus discípulos hoy se manejan estadísticas mucho más refinadas en los diferentes aspectos del juego: pitcheo, bateo, defensiva, velocidad, fuerza, en fin, el manejo de las herramientas del pelotero para inducir a un mejor proceso de escogencia del deportista.

Las fórmulas que se manejan son tan avanzadas que las organizaciones de Grandes Ligas han debido crear el cargo de Coach de Calidad. Su función primordial es analizar los rendimientos de los peloteros y reportar esos resultados al alto mando del equipo, o sea al manager y los coachs de campo.

En Colombia, la verdad sea dicha, estamos un poco atrasados en el tema. Las métricas modernas se están conociendo apenas hace cierto tiempo atrás y su dominio está en manos de los entrenadores y dirigentes de la nueva generación como Pipe Urueta, Jair Fernández, José Mosquera, Jaime del Valle y los scouts que trabajan con las organizaciones de Grandes Ligas. Acá todavía se tiene al AVERAGE como la principal estadística en el bateo cuando actualmente se les debe dar más importancia a rubros como el OBP y el OPS. Necesitamos entrar en esa dinámica para comprender el béisbol a la manera moderna, sin dejar atrás, por supuesto, los conocimientos del béisbol tradicional. En la medida en que se logre entender un poco como manejan el béisbol los managers de las nuevas generaciones, de pronto podremos tener un mejor marco de comprensión y tal vez evitar discusiones bizantinas como las que veo en esta final del beisbol profesional.